Vilamajor… ¿Con almorcismo?

Gran asistencia
Entre que estaba medio dormido, el resfriado que me tenía abotargado y preparar las cosas cuando me dirigía al garaje eran ya las 8 menos 10. Un Manolo pelao de frío esperaba.
-¿Que horas son estas?.- Me dice.
Mientras hablábamos aparece Gonza con una cara… No tiene descripción, hay que verla.
-Si mi jefe me dijera que tenía que ir a currar a estas horas iría soltando pestes. Y mira por donde lo hago por gusto.- Nos dice a modo de buenos días.
Entramos Gonza y yo al garaje a por las bicis. Mientras termino de montar cacharros en la bici llega Manz y al poco hace lo propio Agui. Ya reunidos nos ponemos en marcha hacia el 3JJJ.
Al llegar allí Esteban y Cesar nos están esperando.
-Nos ha faltado poco para irnos.- Nos dicen.
-Yo que siempre llego el último, llego aquí y solo está Esteban. Suerte que hemos visto llegar a Miguel si no nos hubiéramos ido a desayunar.- Nos dice Cesar.
Para la salida de hoy se había pensado de no parar a almorzar, para así poder llegar pronto e ir a hacer el vermut. Cesar no estaba de acuerdo con esos términos e insistía en que algo había que comer.
Cuando llega Miguel y aún discutiendo sobre almuerzo si, almuerzo no, nos ponemos en marcha.

Subiendo que es gerundio
Atravesamos Sant Celoni y por la fuente de los enamorados cogemos el camino que va a Palau. Hasta aquí abrimos el grupo Manz y yo hablando como cotorras, aunque por detrás tampoco eran mudos. Llegando a un cruce Gonza nos dice que el camino de siempre esta lleno de ramas y mejor cogemos uno alternativo.
Como no sabemos bien bien por donde es le dejamos que comande el grupo y nos guíe. Salimos algo mas atrás de la carretera que da al polígono, la enfilamos y Gonza la continúa para entrar al polígono, mientras los demás, que pensábamos en entrar por detrás a Palau, tenemos unos momentos de indecisión. Finalmente lo seguimos.
-No lo vamos a dejar solo.- Se escucha una voz.
-¿Porque no?.- Le responde otra.
Salimos a la dreçera y entramos a Palau por el carril bici. Seguimos dirección Sant Esteve, a medio camino me veo solo, me giro y los veo parados. Doy la vuelta.
-¿Que pasa?.- Pregunto al llegar.
-Esteban tiene las manos heladas.- Me dicen.
La verdad es que hace un frío de cojones, los campos y los coches están blancos.
Tras un pertinente cambio de guantes y unos minutos para recuperar el calor de las manos nos volvemos a poner en marcha.
Ahora me integro en las últimas posiciones del grupo. Tomamos el camino de Can Barceló y nos acercamos a la primera subida en un grupo bastante compacto. Dudamos si entrar por Vallserena o por la rampa de Torre Guilera, en el último momento optamos por Vallserena. Aquí ya “campi qui pugui” y cada cual sube a su ritmo. Manz abre la marcha, seguido de Gonza, yo detrás y Cesar me sigue a rueda. Los últimos metros son criminales, pero llegamos arriba y paramos a esperar al resto del grupo. Un breve alto y continuamos.
Antes de llegar a Vallserena nos desviamos a la derecha para ir en busca de las subidas que nos llevarán a Terra Blanca, donde iniciaremos el descenso. Empiezan a aparecer multitud de enormes charcos que ocupan toda la pista, unos se pueden pasar mejor por zonas bastante definidas y otros los pasamos por donde buenamente podemos. Los menos avezados (Manolo, Miguel, Esteban y yo.) formamos un cuarteto de cola, mientras el resto se van distanciando en otro cuarteto.
Llegados a las subidas podemos ver al cuarteto delantero de refilón bastante mas adelante.
Esteban y Miguel van marcando el ritmo de subida, Manolo detrás y yo a rueda de Manolo cerrando el grupo. Superamos las diferentes rampas y llegamos a los pies de la última subida antes de la bajada, a la mitad mas o menos Manolo y yo empezamos a escalar posiciones y conseguimos coronar comandando el cuarteto de cola.

¿Almuerzo si o almuerzo no?
Cuando nos reunimos con los demás Cesar había puesto en marcha su taimado plan y estaba sembrando las dudas en el grupo. -¿Donde paramos a almorzar?- Era la semilla.
-Yo no tengo pasta.-
-Habíamos dicho de no parar.-
Y otras respuestas por el estilo intentaban oponerse, pero cada vez con menos fuerza.
Nos ponemos en marcha, esta vez bajando, sin nada decidido pero con la sombra del almuerzo sobrevolando nuestras cabezas.
Tras unos primeros metros veo que hoy no tengo buen día para bajar y me lo tomo con calma. Manolo me pasa a toda pastilla e intento pillar su rueda, por detrás Miguel cierra el grupo. Al poco perdemos de vista a los demás y bajamos con calma esperando a Miguel para que no tome una pista equivocada.
Antes de terminar de bajar nos encontramos a Cesar y Esteban parados en un cruce.
-A la derecha.- Les indico.
Poco mas abajo, antes de entrar en Sant Pere, el trío de cabeza nos esperaba. Nos ponemos en marcha de nuevo una vez reunidos.
Entrando en Sant Pere Cesar se para a hablar con un tío que hacía footing. Yo pensaba que lo conocería, pero me dicen que no, que está preguntando un sitio para almorzar.
Al salir a la carretera y estando todos encarados dirección Sant Antoni, Cesar nos llama a voces y nos hace girar grupas dirección Sant Pere. Ante el desconcierto todos hacemos lo que dice y lo seguimos. Poco mas adelante vemos donde nos lleva, a almorzar.
Que tio!!!
Manz nos dice que no se queda, prefiere seguir. Así que nos despedimos de el.
Los demás, entre que no entraba en los planes y que algunos no llevábamos pasta, estábamos medio descolocados. Así que optamos por bocatas a medias, intentando también que la cosa fuera rápida para poder llegar pronto a Sant Celoni.
Los reyes del deporte (Esteban, Agui, Gonza y yo.) nos salimos a hacer el cigarrito, al volver a entrar la botella de cava ya presidía la mesa.
Cesar se partía de risa.
-Esto de 3 bocatas para 6 personas lo tengo que explicar a todo el mundo.- Decía mientras se comía el plato de callos que había pedido.
Después los cafés y un cigarrito antes de volver a los pedales.

Volviendo
Seguimos la carretera hasta Sant Antoni, allí buscamos la salida del pueblo, para coger la pista que nos ha de poner en el camino de vuelta.
Llegamos a la rampa de los caballos con las piernas frías. Cesar y yo nos hemos abierto algo de hueco e iniciamos con ventaja. Coronamos y vemos que la ventaja sigue siendo la misma o mas. Sin pararnos pero si yendo muy lentos esperamos al resto. Empezamos la bajada casi reunidos y en los falsos llanos que hay antes de llegar a Sanata volvemos a abrir un hueco grande con los de cola. Ahora Agui y Gonza mandan el grupo seguidos por Cesar y yo. Manolo, Miguel y Esteban se dibujan al fondo con el paisaje.
Volvemos a un ritmo tranquilo y a los pies de la subida de Sanata volvemos a ser casi un grupo.
Cesar vuelve a mandar en la subida, seguido de Agui, Gonza, yo y Manolo a mi rueda. No miré atrás, así que no se si en verdad era Manolo y donde estaban Miguel y Esteban, pero como Manolo llego arriba justo detrás mio imagino que sería el.
A Cesar se le salió la cadena a media subida y finalmente llegó junto a Esteban.
Nos volvemos a poner en marcha, cruzamos por el puente las obras del AVE y llegamos al apeadero de Palau.
Aquí vuelven a surgir dudas de que camino tomar. Finalmente se decide entrar por Can Pagá para salir por donde habíamos iniciado la salida en la fuente de los enamorados.
Son casi las 12, así que cada oveja a su corral y después al 3JJJ.
Llegué a casa, me duché y cometí el gran error de sentarme en el sofá… Ni 3JJJ, ni na. Comí poco después y 3 horas de siesta para reponerme.

Datos de la salida
34.67 km recorridos en un tiempo de bicicleta de 2:23:36 a una media de 14.49 km/h y una máxima de 45.40 km/h.

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