Al otro lado del Montnegre

Salida
Después de hacer campana la semana anterior, esta semana como un Pepe a darle a los pedales… Y bien contento que iba.
Como siempre decidimos ruta “insitu” y nos decidimos por una mezcla entre una ruta que vi en la web de cicloide e inventos sobre el mapa.
Sin mas nos ponemos en marcha.

Can Poliva como primera meta
No nos comemos mucho el tarro en elegir el inicio. Vamos a Can Draper y de ahí a los contenedores. Todo este primer tramo lo hago a plato mediano, incluso la última rampa. Voy superando mis miedos y las rampas.
Hacemos el alto de rigor y continuamos por el sendero hasta Can Valls. Sigo manteniendo el plato mediano y estoy encantado con migo mismo.
Sin parar salimos del sendero y giramos dirección Can Puigdemir. Como es costumbre hasta que las cosas no se ponen feas de verdad vamos dandole a la sinhueso. Llegamos casi a la par al cruce de izquierdas que indica el inicio del tramo mas duro de la subida. Manz toma el mando y se marcha adelante. Al poco veo que me voy atrancando, decido bajar plato y acabar mas cómodo y fresco. Total aún queda mucha ruta y no tenemos claro lo que nos podemos encontrar.
Arriba Manz me espera y hacemos otro pequeño alto para beber y descansar. Nos ponemos de nuevo en marcha y vuelvo a ir casi todo el rato a plato mediano, solo bajo plato cuando las subidas son continuadas y veo que las piernas protestan.
En el Pla de Can Mora volvemos a parar un momento para recuperar y beber. Al ponernos de nuevo en marcha y afrontar la primera rampa noto que no voy tan alegre de piernas, por lo que decido dejar el plato mediano para una mejor ocasión y volver a mi plato pequeño de toda la vida.
Llegamos a Can Poliva y continuamos dirección Can Camps sin parar.

Arenys de Munt
-Acuérdate que poco después de Cal Paraire está el cruce.- Le digo a Manz sabiendo que en la bajada me dejará atrás.
Pasamos Cal Paraire y seguimos bajando. Manz se frena un poco para esperarme.
-¿Nos habremos pasado?.- Me pregunta.
-Pues ni idea. Venía despistado y no me he fijado. Pero a las malas giramos en Coll Senís que va a parar al mismo sitio.
Al poco llegamos al cruce y Manz se lanza hacía la bajada.
Veo un grupo de ciclistas parados justo en el cruce y les pregunto sin parar.
-¿Para Sant Iscle de Vallalta?.-
-Por el de la derecha.- Me contestan.
Y dicen algo mas pero ya no me enteré de lo que decían. Manz que al oírme preguntar había frenado si lo escuchó.
-Que por aquí hay muchos regueros.- Me aclaró.
Iniciamos la bajada con Manz a la cabeza de nuevo. Empieza con rampas bastante fuertes y continuadas, los regueros son bastante fáciles de salvar pero la pendiente es brutal.
Al rato de ir bajando Manz se para.
-Luego habrá que subir todo esto.- Me dice.
-Espero que no.-
-Hombre si lo bajamos habrá que subirlo.-
-Esperemos que por donde subimos no sea así. Si no vamos a sufrir de lo lindo.-
-¿Continuamos?.-
-De perdidos al río.-
Y seguimos bajando. Poco a poco la bajada va suavizando pero no deja de bajar.
-LLevamos mas de 4 km bajados y esto sigue bajando. Como lleguemos a ran de mar…-Me dice Manz.
-Habrá que llamar a Manolo y llorarle.-
-Eso si está en su casa.-
-Si no solo nos quedará llorar.-
*RISAS*
En un primer cruce titubeamos pero elegimos bien, en un segundo tiramos de lógica y también acertamos.
Ahora la pista es bastante ancha y está llena de boñigas de oveja que van saltando al pasarles por encima.
-Yo no digo nada no sea que me coma una.- Le digo a Manz.
-Si. Mejor cerrar la boca.-
Entramos en el pueblo y callejeamos siempre en bajada buscando la carretera. Hacemos una curva y parece que nos salimos del pueblo. Por suerte vemos un cartel que nos indica que Arenys es para el otro lado.
Media vuelta.
El primer relevo en la carretera lo doy yo, después de unas curvas y dejar pasar un coche Manz me da el relevo y faena tengo para mantenerle la rueda.
Delante vemos un ciclista en bicicleta de carretera que va atrancadisimo. Manz se pone las pilas y en un repecho se va a la caza. Yo no soy capaz de mantenerle el ritmo y me quedo algo atrás. Al acabar el repecho Manz lo tiene casi pillado, pero justo después vemos el cruce de Arenys y paramos a consultar el mapa.

Camino de mierda
Cruzamos la carretera y vamos en busca de un camino que hay junto al campo de fútbol. Al llegar allí está cerrado con una cadena.
-Será privado. Mejor vamos por el otro sitio que hemos visto.- Le digo a Manz.
-Por el otro había que subir un montón.-
-Que remedio.-
Continuamos y llegamos donde se inicia el camino. Estrecho, lleno de hierbajos y se ven bastantes regueros, aunque por ahora no da impresión de subir demasiado. Pero da mala espina. Aún así no tenemos otra altenativa… Bueno si, la carretera, pero si podemos evitarla mejor.
Empezamos y lo peor no es todo lo anterior, si no que está todo lleno de arena y se hace muy difícil rodar en alguna zona. Ademas parece el cagadero municipal de los perros de Arenys, ya que está infestado de mierdas de perro por todos lados.
Después de unos pocos cientos de metros, yo voy justito de fuerzas y la arena me lo está haciendo pasar mal. Manz frena delante mío por un reguero bastante grande y yo saco la cala pero del pie equivocado. Leñazo que te crió.
-¿Te has hecho daño?.- Me pregunta Manz.
-No. Pero he caído encima de esa mierda. Por suerte está seca.-
Manz vuelve a montar y yo continuo a pie. Al poco Manz, viendo lo mal que está la cosa, también decide seguir a pie. Unas rampas malisimas, llenas de regueros y escombros. Hasta que por fin aparece algo de llano y una pista un poco mas ancha.
Montamos, pero al poco volvemos a las mismas de antes.
-Cuando lleguemos a la carretera continuamos por carretera.- Le digo a Manz.
-Descarao. Por aquí no se puede ir montado.-
Manz vuelve a montar y lo pierdo de vista. Decido seguir a pie ya que está todo lleno de arena y no me veo con fuerzas de rodar sobre ella. A los pocos metros lo veo parado mirando hacia arriba.
-Pasamos por debajo de la carretera. Hay un túnel.- Me dice.
Llego a su altura y me deprimo.
-No sabía que había este túnel. Creía que tendríamos que cruzar la carretera.-
-Y yo. ¿Seguimos?.-
-Y una mierda!. Vamos a subir a la carretera.-
La cosa es complicada pero no imposible. El primer tramo lo salvamos pasándonos las bicicletas. El segundo ya podemos ir subiendo con cuidado empujándolas.

Vallgorguina
Salimos a la carretera y empezamos a dar pedales. Se nota un montón el calor del asfalto, pero después del caminucho hasta se agradece. En los primeros metros voy en cabeza. Escucho como alguien me adelanta a toda pastilla.
-¿Donde va este tío?.- Pienso.
Pero al pasarme veo que el otro en una bicicleta de carretera.
-Creía que eras tu. Y que te habías vuelto loco.- Le digo a Manz.
Seguimos subiendo y nos pasan tres ciclistas mas. Al pasar a nuestro lado van todos en pie, por lo que nos pasan a toda pastilla. Pero a los pocos metros los vemos sentarse y ya no van tan rápido. Mucho mas que nosotros, eso si, pero no a la velocidad con que nos pasan.
Manz toma la cabeza y marca el ritmo. Consigo pillarle bien la rueda y subo bastante cómodo. Con las piernas protestando pero mas cómodo de lo que esperaba.
-¿Volvemos por la Casanova?.- Me pregunta Manz.
-Buff!!! Casi que paso.-
-Las subidas de la urbanización no son moco de pavo.-
-Ya, pero casi lo prefiero al GR.-
Llegamos a Collsacreu y callejeamos en busca del camino que nos llevará a Coll Senís. La última rampa antes de coger la pista se las trae y la paso sufriendo bastante. Bajamos la rampa por la que solemos entrar a Collsacreu y seguimos el camino un par de rampas no muy fuertes me vuelven a hacer pasar un mal rato. Por suerte al acabarlas es todo bajada hasta Vallgorguina.
-¿Y si volvemos por Cal Paraire?. Así nos ahorramos la hípica de Can Virgili.- Me dice Manz.
-Voy muy justito. De Coll Senís a Cal Paraire se sube y no me la conozco. La hípica la he subido estando petado y se como he de ir.-
Como dice el refrán “mas vale malo conocido que bueno por conocer” y mas cuando vas petado.
En la bajada a Coll Senís voy frenando mucho y Manz me saca un mundo. Bajando de Coll Senís al Xeremell se repite la historia, pero al acabar las bajadas fuertes Manz me espera para rodar juntos hasta la carretera.

Sant Celoni
Entramos en la carretera y cogemos la primera calle a la derecha en Vallgorguina para ir en busca de la hípica. Ya en la rampa de la Can Virgili voy petadisimo y no puedo con mi alma, las piernas me arden. Tiro de plato pequeño, piñón grande y muuuuucha paciencia y sufrimiento.
En el sendero que nos lleva a Can Puigdemir Manz me está esperando. Salimos a la urbanización y vamos en busca de Can Valls. Entramos en el camino. En la bajada Manz me vuelve a sacar un mundo y me ha de esperar abajo.
-¿Carretera?.- Me dice.
-Si. Por favor.-
Bajamos por la carretera hasta las raíces. No las tenía todas conmigo de poder superar la rampa de las raíces, pero la supero sin demasiados problemas. Llegamos a Can Draper y como siempre pasa cuando estás cerca del final me viene encima todo el cansancio de golpe. De Can Draper a Sant Celoni se me hace eterno.
Entramos en Sant celoni por el Camí de Can Carreras y seguimos hasta Can Dolça.
Necesito un bocata como el aire que respiro. En Can Dolça nos despedimos hasta la próxima.

Datos de la salida
Km recorridos: 44.02
Tiempo empleado: 03:13:04
Tiempo real: 3 horas 45 minutos aproximadamente
Vel media: 13.68
Vel maxima: 43.26

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