Después se complica un poco

Presalida
Durante la semana Bartest y Delaperce se apuntaron a la convocatoria de salida dominical, con migo ya eramos 3. Faltaba Manz que imaginaba que si no llovía no faltaría. Así que a vote pronto eramos 4.
El sábado tarde mandé un sms a Manz y me contesto que si que venía. Se confirmaban los 4.
Cuando empezó a llover el sábado Manolo me mandó un sms para decirme que hacía un tiempo perfecto para salir en bici… Que tio.
Después el mismo sábado pero mas tarde Perolo me pillo en el msn y me dijo que el también venía. Ya teníamos record de asistencia a una salida para el 2008. Nada mas y nada menos que 5. La de tiempo que no eramos tantos…

Salida
Como siempre me levanté a las 7 para desayunar, empezar a prepararme y darme un garbeo por la web.
A menos 10 me llega un sms de Perolo de que ya estaban esperando. Le contesto vía sms, acabo de prepararme y salgo a su encuentro.
Cuando llego me veo a Perolo agachado al lado de su bici.
-Algo estará ajustando.- Pienso. Pero al acercarme mas Delaperce me informa.
-Tu te crees que me pide las llaves allen para sacar una mierda de perro de la bici.- Me dice resignado.
Perolo mientras seguía a lo suyo y reía por lo bajini.
Mientras apuro el cigarro nos quedamos hablando en la puerta del garaje.
En esas un coche para a nuestra altura, baja la ventanilla del acompañante y el conductor se inclina para hablarnos.
-¿Bartest?- Pregunta Perolo.
-Si. Bueno… Esteban. Y vosotros sois…-
-Perolo, Delaperce y Tripi.- Contestamos.
Después de los saludos se fue a aparcar y yo aproveché para ir a buscar la bicicleta.
Al salir aún no eran y cuarto, por lo que me encendí otro cigarro mientras esperábamos a Manz.
Empezamos a charlar y a decidir que ruta hacer. En estas llegó Manz. Mas presentaciones y saludos, se barajan mas alternativas de ruta y nos ponemos en marcha.

Can Puigdemir
Salimos charlando tranquilamente. Pasamos por debajo de las vías en el burejo de las ranas y tomamos el camino a Can Draper para ir en busca de los contenedores en Olzinelles.
Primero bastante reunidos, pero poco a poco el grupo se va estirando según llegan las primeras rampas. Bartest abre el grupo con Delaperce, Manz y yo vamos a pocos metros de ellos y Perolo desaparece de la vista pronto.
Bajando las raíces Delaperce está a puntito de pegarse un leñazo, le patina la rueda de atrás en una raíz y ha de poner pie a tierra para no comer turrón en pleno junio. Suerte que ya estaba abajo del todo y la cosa no quedo mas que en anécdota.
Llegamos a los contenedores y Perolo tarda un poco en venir. Al poco lo vemos venir andando y cuando nos alcanza nos señala su rueda trasera. Ha pinchado.
Bartest, Manz y Delaperce toman las riendas de la situación y arreglan el pinchazo.
-Este no viene mas.- Dice Perolo señalando a Bartest.- La primera vez y ya le hacemos escoger la ruta y arreglar los pinchazos.-
***RISAS***
Nos ponemos de nuevo en marcha por el sendero hasta Can Valls.
Al principio hay algún que otro charco, pero se rueda bien, después encontramos charcos bastante mas grandes que hemos de pasar por el medio y en la zona donde han pasado las máquinas cuesta bastante rodar por el barro.
Sin mas contratiempo llegamos a Can Valls e iniciamos el primer ascenso de entidad hasta Can Puigdemir.
Al principio que es mas llano hay fuerzas y ganas para las risas y las bromas.
-No os cebéis ahora.- Les comento a Delaperce y Perolo.- Son casi dos kilómetros de subida.-
Parece que me hacen caso y se lo toman con mas calma… Bueno o la aparición de la primera rampa los hizo apaciguarse… Tecnicismos…
Bartest y Manz ruedan en cabeza, yo me quedo como siempre entre dos aguas. No soy capaz de rodar con los de delante y puedo rodar mas rápido que los de atrás. Primero intento no perder de vista a los de delante, como veo que se me van yendo cada vez mas empiezo a mirar hacia atrás, pero tampoco hay nadie. Pues a mi ritmo.
Al terminar la esta primera rampa veo a Bartest y Manz esperando, paro junto a ellos, resoplo unas cuantas veces y me uno a la conversación. Poco después llega Delaperce y un poco mas tarde Perolo.
-Me gustó mas este tramo la semana pasada.- Dice Delaperce.- Lo hicimos de bajada.- Puntualiza.
Dejamos que se recuperen los últimos en llegar y nos ponemos de nuevo en marcha.
Ahora llaneamos, volvemos a rodar agrupados y hablando. En la urbanización tomamos el desvío de la hípica. Bartest y Delaperce ruedan ahora en cabeza del grupo, Manz se espera junto a mi para ver si viene Perolo, una vez estamos todos en la misma ruta continuamos.

Bartest asume el mando
Bajamos de la hípica a Vallgorguina y tomamos dirección el campo de fútbol. Antes de salir del pueblo Bartest nos indica de tomar un desvío a la derecha hacia Can Clarens.
Ante nosotros se presenta un subidón que parece tener malas pulgas, pero de nuevo Bartest nos hace girar a la izquierda y tomar un camino que parece que llanea.
-Uff!!! Parece que estamos de suerte.- Dice Manz.
-Por la pista es mas aburrido y se sube demasiado directo. Por aquí es mas asequible, aunque luego se complica un poco.- Nos comenta Bartest.
Seguimos llaneando un buen trecho. Una moto de trial aparece por el medio del campo que tenemos a la izquierda, en ese momento no le di importancia, pero después me acorde de ella y lo que vaticinaba.
Unas cuantas rampas cortas y el grupo vuelve a romperse. Bartest y Manz se marchan en cabeza, Delaperce y yo formamos el pelotón y Perolo cierra la expedición. Alguna rampilla mas y nos topamos con una rampa no muy larga pero si muy “puta” (Según mi parecer en ese momento, después vería que eso era un juego de niños.), aparte de la inclinación estaba llena de trozos de ladrillos, sobresalían raíces y algún reguerillo hacía el juego completo del todo.
La subo sin demasiados problemas, Delaperce lo hace detras mio, creo que el final lo hizo andando, y una vez ambos arriba decidimos esperar a Perolo.
-Luego se complica un poco.- Le digo a Delaperce.
-¿Mas?.- Me contesta con cara de susto.
-No se, nunca he pasado por aquí. Pero no me extrañaría.-
Al poco aparece diésel Perolo, despacito, despacito pero no se baja de la bici para nada el tio.

Onde nos ha metío este tío!!!
Esperamos un momento a que Perolo se recupera un poco. Entre resoplo y resoplo se le escuchaba por lo bajini un “cabrones”.
Decidimos continuar cuando escuchamos ruido de motos.
-¿Esperamos o seguimos?. Pregunto.
-Seguimos.- Dice Delaperce.
-Esperamos.- Dice Perolo.
Delaperce monta y empieza a pedalear.
-Seguimos.- Dice girando la cabeza.
Monto y voy tras Delaperce. Una curva de derecha, una de izquierda y…
-Mecagonto!!! Luego se complica un poquito!!!.- Grita Delaperce.
Se baja de la bicicleta y empieza a subir andando. Yo veo una corta rampa, fuerte, pero muy corta así que sigo para arriba. Conforme voy llegando a su altura veo lo que no había visto porque me lo tapaba el y lo que había provocado su desgarrador lamento. Una rampa bastante fuerte, en piedra, no con piedras si no en piedra, con regueros enormes por todos lados y tres motos de trial arriba esperando.
Visto lo visto me bajo de la bicicleta y a patita tras Delaperce.
-¿Porque os bajáis?.- Se escucha preguntar desde atrás a Perolo.
Cuando llega a nuestra altura se baja de la bicicleta sin decir ni pío.
-Luego se complica un poco, luego se complica un poco…- Repetía sin cesar Delaperce.
-Ya te avisé de que siempre puede ser peor.- Le dije.
Las motos empiezan a bajar dando saltitos a golpes de gas de reguero en reguero.
-Vinga que ara tot es baixada.- Nos dice el segundo motorista al pasar a nuestro lado.
-Cuanto cabrón hay por estas montañas.- Me dice Delaperce.
-¿Porque?. A lo mejor es verdad.- Le contesto.
-¿No le has visto la sonrisa?. Se estaba pitorreando.-
-OS dije que teníamos que esperar.- Va diciendo Perolo.
Llegamos por fin arriba del todo y tras la curva Bartest y Manz nos están esperando sonrientes. Seguro que se partían de risa con nuestra conversación.
-Bueno esto era lo peor, ahora ya es bastante mas fácil.- Nos dice Bartest.
-Creo que me hace la perla la bujía.- Dice Delaperce se mirando su bicicleta.
Arrancamos de nuevo y la verdad ahora es bastante mas llevadero, es casi todo subida bastante suave salpicado con alguna rampa algo mas fuerte. Pan comido después de lo que hemos pasado.
De nuevo Bartest y Manz se adelantan, Delaperce se va tras ellos y yo me quedo un poco atrás esperando a Perolo para que no nos pierda de vista.
En una rampa algo mas larga veo a Delaperce parado arriba, llego a su altura y empezamos a ver pasar motos de trial que bajaban por una ladera empedrada y continuaban por una pista que cruzaba la que nosotros llevabamos. No las conté, pero creo que iban mas de 10 motos. Un poco mas allá, en dirección contraria a donde iban las motos, Bartest y Manz nos esperaban.
Veo a Perolo iniciar la rampa y sabiendo que me había visto voy tras Delaperce a reunirme con los demás.
Llega Perolo donde estabamos nosotros. Se mira a Bartest.
-¿Trentapasses?. Trentarampes te voy a llamar a partir de ahora.- Le dice.
Recuperamos un poco y volvemos a arrancar. Bastante llaneo y alguna subidilla, al final de una subida nos cruzamos con una nueva pista. Veo a los demás que han girado a la derecha y me espero a que Perolo me vea.

La pista del corredor.
-Venga que ahora viene algo de bajada.- Le digo cuando llega a mi altura.
Bajando veo a los demás en una pista paralela, continuo bajando buscando el enlace con esa pista.
-Baja por aquí.- Me dice Manz.
Y veo un corriol, pero ya voy colado y sigo recto.
-¿Enlaza mas abajo?.- Pregunto.
-Si.- Me contestan.
Continuamos hasta el enlace y retrocedemos en la nueva pista hasta donde los demás nos esperaban.
-¿Esta es la pista del corredor?.- Pregunto.
-Si.- Me contesta Bartest.- Eso es Can Pradell.-
Volvemos a los pedales. El tramo ahora es bueno, algo de llaneo y bajada que aprovechamos para ir hablando, hasta que volvemos a subir.
Manz va por delante, Delaperce, Bartest y yo vamos agrupados y Perolo con su penitencia a unos metros tras nosotros. Delaperce se la toma en serio y marca el ritmo de inicio.
-Ten cuidado que esta subida es larga.- Dice Bartest a Delaperce.- Unos siete kilometros.-
Y Delaperce parece pedalear hacia atrás, ya que lo adelantamos en un momento.
-Eso no se dice al principio de la subida.- Lo oímos decir.
Continuamos subiendo, Bartest impone su ritmo y me deja sin problemas. Termino la rampa y veo a Manz y Bartest rodando despacio, les doy alcance y me uno a su ritmo.
Llegamos a un nuevo tramo de subida que hacemos cada cual a su ritmo y llegamos a los contenedores, donde solemos parar en nuestras salidas.
-¿Como se llama esto?.- Pregunto a Bartest.
-Esto son “els camps del Trull” (Si mi memoria no falla.).- Me responde.
Y nos empieza a explicar distintas alternativas para continuar a partir de ahí.

Separación
Al poco llega Delaperce y acto seguido Perolo. Delaperce llega a nuestra altura y pone cara de mala leche.
-Me he quedado con vuestras caras.- Nos dice.
Cuando llega Perolo nos explican que se vuelven, han de estar a las 11 en casa, ya lo tienen chungo desde donde estamos, pero peor es si siguen. Ademas Perolo sabe volver desde allí.
Les comento que Bartest sabe una pista con una bajada técnica para volver y finalizar la ruta.
Delaperce babea, al escuchar lo de la bajada técnica e intenta convencer a Perolo de seguir. A Perolo lo de “bajada técnica” parece no sonarle demasiado bien y mantiene la idea de volverse ya.
-Técnica la que te hará tu mujer si no estamos a las 11 en casa.- Es el argumento de peso de Perolo.
Delaperce parece convencerse ante tan irrefutable planteamiento y accede a volver por la pista, aunque nos mira con cara de perro apaleado buscando algo de consuelo.
-Algún día habrá que volver y me enseñáis la bajada técnica. Ya me contaréis.- Nos dice.
-Así podéis seguir un poco mas vosotros.- Argumenta Perolo.
Y de esta manera nos despedimos y achicamos el grupo a solo tres miembros.
Después de un breve parlamento decidimos acabar de subir al Corredor por la pista para bajar por nosedonde y volver al mismo punto donde estábamos ahora para hacer la bajada técnica.
Una vez puestos de acuerdo iniciamos lo que queda de ascenso.
Bartest abre la marcha, Manz a corta distancia de el y yo los oteo en el horizonte. Aún así me esperan a ritmo lento en una zona para que Bartest pueda seguir sorprendiéndonos con alternativas.
Nos adentramos por la misma pista en la que semanas atrás habíamos salido de nuestra aventura de “La font de la Figuerassa”, al llegar a la zona donde iniciaríamos la bajada, que nosotros subimos en aquella ocasión, nos desviamos a la derecha por un senderillo en subida, en el que gracias al barro y a mi poca pericia acabo pie a tierra y subiendo andando.
Al finalizar el sendero salimos a una pista mas ancha.
-¿Estamos otra vez en la pista del corredor?.- Pregunto.
-Si. Pero por aquí es mas ameno.- Contesta Bartest.
Ahora ya seguimos la pista hasta arriba y aquí no hay esperas que valgan hasta culminar. Iniciando la última subida aún puedo verlos, tampoco iré tan mal.
En el parking del restaurante me están esperando. Reposamos un poco y volvemos a la carga.

Bajando que es gerundio.
Salimos por la parte de atrás del parking, sorteamos una cadena y hacemos un llaneo por una pista repleta de charcos que ocupan todo el ancho. Bartest los sortea sin problemas aparentes. Manz y yo probamos por los lados y al acabar dentro del charco igualmente en los primeros optamos por pasar los demás por el centro.
Salimos del llano y nos metemos de lleno en una bajada de tres pares, ni técnica ni ostias, bajada de tres pares. Bartest y Manz bajan que se las pelan, yo en mi papel de Sor Citroën voy sorteando hasta las briznas de hierba de la pista. En los cruces me esperan para que no me pierda. No se cuanto habrá allí de bajada, pero se me hizo bastante larga. Y para empeorar las cosas mientras bajábamos se tapó el sol y empecé a coger frío.
Salimos de la bajada y sin mediar llano iniciamos una subida, no muy fuerte, pero después de bajar las piernas frías se resintieron de aquel cambio.
Al poco de subir las piernas se resignaron y asumieron su labor sin protestar. Aún podía verlos subiendo por delante, pero cada vez estaban mas lejos, mas lejos…
Llegados a un cruce volvieron a esperarme. Debíamos estar cerca de donde antes, ya que Bartest volvió a plantear alternativas.
-Si vais bien bajamos por donde habíamos dicho, luego hay que volver por Vallgorguina, la hípica, etc… Si no podemos ir por otro sitio que es prácticamente todo bajada hasta el polígono de la Coperfil.- Nos comentaba.
-Todo bajada. A ser posible todo bajada. Empiezo a estar petao.- Supliqué.
Como Manz no puso objeción olvidamos la bajada técnica para otra ocasión y fuimos a buscar la vuelta en el máximo posible de bajada.
Llaneamos un poco y volvimos al punto de inicio donde tomamos la pista del corredor en bajada.
Bartest volvió a tirar de repertorio y nos obsequio con un nuevo senderillo en bajada que rompía la monotonía de la pista. Llegamos de nuevo a Can Pradell donde Bartest frenó bastante, hasta yo llegué a su altura, me miro.
-Creo que me he pasado el cruce.- Me dijo muy serio.
Forzó los engranajes mentales durante unos segundos y nos propuso una nueva alternativa.
-Hay una subida, pero saldremos al mismo sitio.- Nos dijo.
-Mientras solo sea una. No vendrá de ahí.- Conteste.

Totalmente perdido
Continuamos un poco mas por la pista y en una curva veo que Bartest la coge recta.
-Vaya leñazo.- Pense.
Manz se va tras el.
-Pos lo mismo no.- Volví a pensar.
Y me fui tras ambos. Una corta rampa bastante fuerte pero facililla nos dejaba en una pista en bajada. Los veía saltar en los botes bajando a toda leche. Yo faena tenía en no perderlos de vista.
Aquí mi memoria ya hace aguas del todo y petao como iba solo me concentré en no perderlos de vista.
Bajamos un tramo bastante largo, hubo alguna cota rampa que superamos sin dificultad y creo que tomamos algún que otro cruce. Realmente no lo se. Si recuerdo que llegamos donde semanas atrás llegamos con Andrés y Jose Antonio camino del polígono de la Coperfil. Desde ahí el camino volvió a ser diferente a la vez anterior, seguimos bastante trecho de la pista hasta que Bartest se desvió a la derecha en una subida.
Vi a Manz parado abajo, dando vueltas para cambiar plato y piñones. Bartest se había quedado a pocos metros del inicio porque le había patinado la rueda trasera en el barro. Yo me pare antes de empezar si quiera.
-¿Estas seguro de que es por ahí?.- Pregunté.
-Si, si no hay que hacer un tramo de carretera.- Me contesto.
-Creo que la carretera no me parece tan mala en estos momentos.- Volví a decir.
-Si lo preferís.-
-Na, es coña. Ya subiré de una manera u otra.-
Bartest volvió a arrancar desde donde estaba. Manz habiendo cambiado plato y piñones subió tras el. Yo subí a patita.
-A que me caigo andando.- Le decía a Manz mientras resbalaba sobre el barro.
Terminada la rampa inicial, la subida seguía pero con mucho menos barro, así que volví a montar.
Al poco de subir me patina la rueda trasera en el barro y veo que me voy al suelo, con la cala llena de barro del paseo anterior no soy capaz de sacar el pie y caigo de lado sobre el lado del camino. Por suerte caigo sobre hierba y a poca velocidad, es lo que tiene el caer subiendo. Lo malo es que el lado del camino hace un poco de bajada, quedo cabeza abajo y el pie que queda bajo la bici sigue en la cala sin poder sacarlo. Un par de intentos de sacar el pie y siéndome imposible levantar la bici por la pendiente opto por lloriquear.
-Manz!!! Manz!!!- Grito mientras agito la mano al aire.
Lo veo frenar, pararse y venir hacía donde estoy. Antes de que llegue a mi altura el pie sale de la cala y consigo ponerme en pie.
-He escuchado el porrazo. ¿Te has hecho daño?.-
-No. He caído sobre blando. Te he llamado porque no podía sacar el pie.-
Acabo lo que queda de rampa a pie y en el llaneo de después vuelvo a montar. Llaneamos un poco, encontramos a Bartest y le explicamos lo sucedido.

Llegada
Volvemos a montar buscando la llegada a Sant Celoni.
En medio de una bajada Bartest se lanza por el lateral de la pista campo a través. Manz y yo nos miramos sorprendidos y nos lanzamos tras el. Hacemos una bajada corta por un corriol y nos metemos en medio del bosque en un caminillo que nos deja en la misma pista que llevábamos pero bastantes metros mas adelante.
Ahora todo lo que queda es prácticamente llano y no presenta grandes dificultades.
Entramos en el polígono y lo hacemos en sentido horario, en vez de buscar el camino mas corto. Por suerte sobre asfalto se rueda mucho mejor que sobre el barro, salimos del polígono en busca de la carretera y des de allí nos desviamos a la derecha en busca del lavacoches y el paso que hay tras el.
Entramos en Sant Celoni por el bujero de la ranas, pasando el gym Manz se despide dirección a Palau, Bartest y yo continuamos dirección Sax Sala para terminar la ruta.
Son casi las 12 y se ha hecho un poco tarde para parar a almorzar, Bartest prefiere volverse y yo necesito una ducha relajante como el comer.
Nos despedimos hasta otra ocasión y dimos por concluida la salida.

La salida la hice sin cuenta kilómetros así que no tengo datos de ella. Si Manz o Bartest los tienen aún y pueden publicarlos, serán los datos que haya. La última vez que miramos llevábamos 27 km y estábamos relativamente cerca de Sant Celoni, por lo que imagino que acabaríamos con poco mas de 30 km.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s